Cuatro años después de la demolición de la escuela de El Aguacate, en Jacagua, Santiago, los estudiantes continúan recibiendo clases en una iglesia prestada y en medio de constantes interrupciones.
La situación mantiene desesperados a
Cuatro años después de la demolición de la escuela de El Aguacate, en Jacagua, Santiago, los estudiantes continúan recibiendo clases en una iglesia prestada y en medio de constantes interrupciones.
La situación mantiene desesperados a