Durante más de dos décadas se mantuvo en el centro de la política peruana. Hija y heredera política de Alberto Fujimori, perdió tres veces la Presidencia tras llegar al balotaje, pero nunca abandonó su objetivo. A los 51 años, vuelve a competir con una promesa de mano dura frente al crimen y la esperanza de que, finalmente, la cuarta sea la vencida...