Todo empezó con una decisión fría.
Semanas antes del crimen, Nervin Alcequiez Hilario, de 45 años, dejó claro su objetivo. No buscaba reconciliarse con su padre, Santos Alcequiez, sino eliminarlo. El motivo era concreto: quedarse con
Todo empezó con una decisión fría.
Semanas antes del crimen, Nervin Alcequiez Hilario, de 45 años, dejó claro su objetivo. No buscaba reconciliarse con su padre, Santos Alcequiez, sino eliminarlo. El motivo era concreto: quedarse con